Apple y Meta rompen su rivalidad: el modelo abierto Muse Spark Open correrá de forma local en los Mac
Los dos gigantes tecnológicos han anunciado una alianza inédita para integrar Muse Spark Open, el nuevo modelo multimodal de pesos abiertos de Meta, en los ordenadores de Apple. El sistema podrá ejecutarse en local, incluso en configuraciones de varios Mac Studio conectados, sin depender de la nube.

Qué ha pasado
Meta ha presentado Muse Spark Open, un modelo de inteligencia artificial multimodal de pesos abiertos con arquitectura de mezcla de expertos (MoE, por sus siglas en inglés), una técnica que activa solo partes del modelo en cada consulta para reducir el coste de computación. El anuncio llega acompañado de una alianza con Apple para que el modelo se ejecute de forma nativa en los chips de la compañía de Cupertino.
Según han confirmado ambas compañías, la colaboración facilita que Muse Spark Open funcione en local sobre Apple silicon, incluida la posibilidad de agrupar varios equipos Mac Studio para ganar capacidad de proceso. El modelo está disponible además a través de Hugging Face, la principal plataforma de distribución de modelos abiertos, que lo describe como un modelo de frontera multimodal.
Se trata de la primera colaboración de este calado entre Apple y Meta, dos compañías que mantienen una rivalidad histórica en privacidad, realidad mixta y tiendas de aplicaciones.
Por qué importa
El movimiento refuerza la apuesta de Meta por los modelos de pesos abiertos como vía para fijar el estándar de facto de la IA fuera de la nube de Microsoft y OpenAI. Que el modelo se ejecute en el dispositivo del usuario —sin enviar datos a servidores externos— elimina dos de las principales barreras para su adopción empresarial: el coste por consulta y las dudas sobre privacidad.
Para Apple, la alianza responde a una necesidad estratégica: su estrategia de IA propia ha ido por detrás de la de sus rivales y asociarse con el modelo abierto de mayor proyección le permite ofrecer capacidades avanzadas en sus equipos sin reconocer una derrota tecnológica. Para los desarrolladores, abre la puerta a aplicaciones de IA potentes que funcionan sin conexión y sin costes de API.